miércoles, 6 de octubre de 2010

Los recuerdos de un ayer.

Encerrada en un sueño, en una esperanza,... comienza su vida. Pasa los días encerrada en su cuarto, mirando esas cuatro paredes que tiene. Empieza su vista atrás, sus momentos vividos, sus lágrimas derramadas, sus sonrisas acabadas,... Vive una depresión, por ese amor que un día llego y se marcho. Lee cada uno de los mensajes que él le enviaba, cada palabra que decía, cada frase que tenía... Encontró ese mensaje, ese en el que le decía:

Hola gordita, ¿cómo dormiste anoche? Yo perfecto, soñé contigo. Tenía el olor de tu piel en mi almohada, en mi cama, en mis mantas, en mis sabanas... Me encantó lo que paso, besarte lentamente, acariciarte suavemente, escuchar tu respiración acelerada, tenerte realmente entregada. Eres tú esa chica a la que quiero tener, amar y adorar. Eres mi sueño, eres mi realidad, eres esa chica que me hace volar. Cada día que paso contigo me doy cuenta de que te quiero más y no simplemente eso, también te amo, como nunca e amado a nadie. No quiero que te separes de mi, no quiero que me abandones, no quiero tener un vacio en mi corazón. Por favor no te vallas nunca. Te Amo!

Sin pensarlo, aparecieron las lágrimas. Lentamente caían por sus mejillas, algunas se paraban en sus labios o en su nariz. Cada uno de sus pensamientos erasn de él, de lo que creía que no sentía pero ahora se dió cuenta de que si. Cuando lo perdió lo amo más, cuando lo estraño lo quizo más,... ¿por qué una persona se va y todo lo ves más claro? pues, porque cuando estas con esa persona solo te ciega su amor, sus palabras, sus gestos...

Amarlo fue lo mejor que paso, que vivió y que soñó. Pensar que fue lo peor le hará amarlo más, desearlo mucho y estrañarlo demasiado. Sueña con volverlo a ver, con ver su sonrisa, sus ojos,... verlo a él. Ese chico que la hizo volar, soñar, amar, sonreir,....Es el chico de su deseo, el amor de un sueño, el amigo de toda una vida.

Esta es un pequeña parte de un amor corto pero duradero. Es un amor puro y sincero, un amor doloroso pero precioso. Fue su amor... 

Mi mundo en un sueño.

- Te quiero.
- ¿A mi?
- Si a ti.
- Eso es imposible.
- ¿Imposible por qué?
- Por que yo estoy perdidamente enamorada de ti.
- ¿Y por eso es imposible?- Me rodeó la cintura y me lo susurro al oído. Su aliento se entrelazó con mi pelo. Un pequeño cosquilleo me recorrió de los pies a la cabeza.
- Si.. - le dije casi sin poder responderle y con los ojos cerrados.
- Nada es imposible.

Y desapareció de mi lado. Abrí los ojos y estaba en un prado claro lleno de mariposas, flores y un olor a Primavera. En el fondo había un árbol. Tenía las hojas pintadas de rosas. Corrí hacia alli. Tenía debajo de él mi libro favorito y una manta. Me recosté y empezé a leer. Supe que siempre sería mi lugar favorito entre todos. Había encontrado en un rincón de mi mente un lugar solo mio. Un mundo para evadirme de todo. Donde solo pudiera entrar él. Mmm... se me antojaba un beso a saber miel.

Pî,pî,pî... Suena el despertador. Regreso a la realidad. Me quedé cinco minutos meditando sobre el chico que me había hablado. No lo conocía pero algo me decía que era algo fundamental en mi vida. Quería encontrarlo y que fuera mio, solo y exclusivamente mio.

Sobrepasando el cielo por ti.

Llevaba media hora paseando. Entre la multitud de la gente que rozaban mi cuerpo sin ellos notarlos. Que entrabamos en contacto por una milesima de segundo. Llevaba mi ipod conectado a los cascos. La música subida hasta no poder oir mis pensamientos. Tatareaba de vez en cuando. Cerraba los ojos y me imaginaba sola. Bailando alrededor de saber el qué. Estaba empezando a llover. Y la gente empezaba a abrir los paraguas. Yo no llevaba. Me gustaba el contacto de las gotas de agua sobre mi piel. Entre tanta multitud era casi imposible visualizar un rostro. Pero lo vi. Su rostro no estaba cambiado. Su desmelenada cabellera era la misma. Incluso pude sentir el tacto de mis dedos enredandose en ella. Sus labios estaban carnosos y sonrojados por el frío. Sus ojos estaban perdidos. Y sentí una punzada en el pecho. Sobrepase el cielo. Quiza me fui más lejos. Tal vez cruze barreras que jamás nadie había cruzado. Y logré vencer al tiempo.

Me sentí sola, realmente sola. Solo existía él. Habíamos viajado através del tiempo, de las horas y nos habíamos remontado a meses atrás. Pero hize de tripas corazón y volví a la realidad. Al presente. A este mismo instante. Quizé gritarle. Chillarle que estaba ahí a escasos metros. Pero él ya me había olvidado. Me había dejado sola. Y yo seguía perdidamente enamorada de él. Seis meses sin saber nada él uno del otro. ¿Sabeís cuantos segundos son eso? Y yo, yo no aguantaba ni una milesima sin estar a su lado. Le echaba de menos, tanto hasta el punto que el corazón me dolio. Las manos me ardían. Y los pies sentían cosquilleos. Le seguí sin ser vista. Cruze la misma esquina que él. Hasta que me quede sin respiración y tuve que sentarme en un banco. Giré la vista para poder encontrarlo. ¿Habría sido solo un sueño?

- No. Eras tú. - Y pronuncié en voz alta lo que tanto tenía miedo de decir y que llevaba tiempo evitando. Engañandome a mi misma- Todavía te quiero. Hasta el punto que sobrepasaría el cielo por ti.

El día que soñe con él, cuando ya estaba en el cielo.

Estaba en el limbo. En un mundo paralelo. Desconocía como lo sabía y como había llegado allí. Pero en lo más profundo de mi ser sabía que estaba volando. Y estaba allí. Él plantado en medio de todo. En la nada.

- ¿Eres tú?

Giro la cara. Se sorprendio de verme allí.

- ¿Qué haces tú aquí?
- ¡Eres tú! - Quize correr, abrazarlo. Y por más que lo intentaba no me movía de donde estaba. Era como si estuviera atada de manos y pies.
- No deberías de estar aquí. Pedí que no estuviera aquí.
- ¿Es que no me has echado de menos?
- ¿No lo entiendes?
- ¿Entender el qué?
- Lograrás entenderlo, con el tiempo, lo entenderás.

Empezó a alejarse. Aunque en realidad no se cual de los dos se alejaba, si él o yo. Y desperté en mi cama sollozando. Estaba segura de que era él. Su cara pálida y sus ojos brillantes me lo decían todo

Destino y suerte.

Unos días anteriores de encontrarme con mi amiga ... 

Despacio fui despertandomé. Había soñado otra vez. Todas las noches uno nuevo. Abrí los ojos. La claridad me cego. Se me había olvidado que las persianas estaban levantadas. Contemple las nubes, blancas y esponjosas. El vaivén de mis pensamientos se aclaraban con solo ver tanta claridad. Recordó el sueño de solo hacia cinco minutos...

- ¿Donde estoy?
- En el cielo.
-¿Estoy muerta?- Miré por todos lados, mi ropa, mi cuerpo translucido.
- No estas muerta pero tampoco viva.
- ¿Y qué hago yo aquí?
- Soñar.
-¿Soñar?
- Vivir soñando, como pocos pueden. Imaginanar lo imposible. Tocar lo intable. Sentir sensaciones inexplicables. Volar sin alas.
- ¿Y porqué yo entre tantos?
- No eres la única.
- ¿Alguna vez me tropezaré con alguno de ellos?
- Es cuestión de destino y suerte. 

Bienvenidos a vivir soñando...

Andaba ligera por la calle. Con un sombrero en la cabeza. Las manos sueltas cerca de mi cadera. Pintadas de un rojo pasión. La sonrisa puesta en la cara. Los labios pintados de carmín. Los ojos disimulados por unas gafas. Y los pensamientos puestos en todos menos en mi. Eran las cinco en punto y yo no sabía si llegaría allí. Mis tacones rojos daban pasos firmes. Mis caderas se movían contorsionadas como bailando un bals en mitad de la nada.
Enfrente no muy lejano estaba mi amiga, allí, sentada con su cara linda y su vestido ajustado. Medias horas hablando de todo. Riendonos de la vida. Flash por aquí, foto por allí. Despreocupación. Vivir la vida en un sueño. ¿Un sueño?

- Anoche tuve un sueño realmente espectacular.

Me di la vuelta, la contemple bien. De arriba a abajo. ¿Acaso sería como yo?

- ¿Qué soñastes?
- Soñe con el cielo.
- ¡¿Con el cielo?!
- Si, con sus nubes perfectas y apeticibles. Su color azul claro. Su luz que iradia todo. Un ángel a mi lado. Y las puertas lejanas. Contempla todo bajo mis pies. Las sonrisas de las personas las sentía en mi piel. Pensé que era realidad pero solo fue un sueño.
- ¿Y si te digo que no fue un sueño?

Bienvenidos a vivir soñando. ¿Quién soy? ¿O quiénes somos?. Os contaré mi historia. Os susurraré através del viento mis secretos. Y desvelaré mis sentimientos. Porque esto es un vivir soñando. Sensaciones y momentos que quien sabe si son o no reales.


Con mis nuevos tacones rojos os abro las puertas al mundo increible de las fantasías. Enamoraos de cada una de las historias. Sentidlas en vuestra piel.